MERCADO, INNOVACIÓN Y LIDERAZGO: ENTREVISTA A CIRO CORREGGI, CEO DE DIECI
Como es tradición, este año nos reunimos con Ciro Correggi, CEO de DIECI, para revisar el desempeño de la empresa y las perspectivas futuras.
Un diálogo abierto y directo que nos permitió abordar los resultados de 2025, las dinámicas del mercado y la evolución tecnológica de los productos, además de dejar espacio para relatos, anécdotas y reflexiones que nos brindan una visión más humana de la dirección y el valor de las decisiones que han marcado el camino de crecimiento de DIECI.
El mercado de 2025 y las expectativas para 2026
1. Si tuviera que resumir el 2025 de DIECI en una palabra, ¿cuál escogería y por qué?
Diría “complicado”. Fue un año marcado por factores externos que tuvieron un impacto significativo en el contexto económico e industrial: tensiones geopolíticas y conflictos aún en curso, que afectaron directamente a mercados en los que DIECI había estado históricamente muy presente.
Las sanciones internacionales también afectaron la continuidad operativa y comercial en el mercado ruso, que ahora está dominado por los fabricantes chinos lo que hace difícil su recuperación, incluso en una perspectiva post-bélica..
Nuestro deseo, por supuesto, es que se llegue a una solución de paz y a una fase de reconstrucción.
2. El mercado de los manipuladores telescópicos es cada vez más competitivo y globalizado. ¿En qué áreas geográficas ha registrado DIECI las mejores performances en 2025 y dónde ve las mayores oportunidades de crecimiento en 2026?
En 2025, la contribución decisiva a la estabilidad de la facturación provino del sur de Europa, particularmente de Italia, España, Portugal y Grecia.
De cara a 2026, esperamos una recuperación de los mercados del norte de Europa – Alemania, Austria y Escandinavia – y, sobre todo, un relanzamiento del sector agrícola, que lleva aproximadamente tres años atravesando una fase de fuerte desaceleración.
En este contexto, las dinámicas relacionadas con los incentivos y las subvenciones continúan siendo factores clave: incluso medidas de apoyo limitadas pueden estimular las inversiones, especialmente en los países del este de Europa y en los ex países de la Unión Soviética – como Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia – que tradicionalmente dependen más de estos mecanismos.
Innovación y transición energética
3. Hoy en día, la electrificación ya no es una novedad, sino una realidad. ¿Qué les ha “enseñado” el mercado en 2025? ¿En qué tecnologías están apostando realmente para marcar la diferencia?
Desde el punto de vista tecnológico, el mercado ha validado algunas de nuestras decisiones estratégicas, como la inversión en baterías de litio de alto rendimiento.
En 2025, ampliamos nuestra gama eléctrica con los modelos e-smart y ya estamos trabajando en los próximos lanzamientos.
Siguiendo lo realizado hasta ahora y con los resultados obtenidos, nuestro objetivo es ampliar aún más la oferta con soluciones eléctricas capaces de garantizar un rendimiento real en el campo.
4. Los clientes piden máquinas cada vez más potentes pero también fáciles de gestionar y mantener. ¿Cómo logran combinar la complejidad tecnológica con la facilidad de uso?
La complejidad tecnológica debe mantenerse detrás de escena. Es tarea de nuestros ingenieros electrónicos desarrollar software y sistemas avanzados, pero para el operador la máquina debe ser sencilla e intuitiva.
Hoy en día, nuestros manipuladores telescópicos están equipados con pantallas grandes, interfaces claras y señales visuales inmediatas: indicadores que permiten ver rápidamente si todo está funcionando correctamente o si hay una situación de riesgo.
El objetivo es que quien conduzca tenga siempre el control total de la máquina, operando de manera segura y sin dificultades operativas.
En resumen: tecnología compleja para quienes la diseñan, simplicidad absoluta para quienes la usan.
5. La digitalización se está convirtiendo en un factor clave: telemetría, mantenimiento predictivo, gestión de máquinas. En el futuro, ¿quién ganará más: quien haga la mejor máquina o quien construya el mejor ecosistema alrededor de la máquina?
Ganarás quien sepa encontrar el equilibrio adecuado.
Hace falta una máquina de calidad, con un rendimiento adecuado y a un precio sostenible. Sin embargo, junto a la máquina, es fundamental contar con un ecosistema eficiente: asistencia, postventa, rapidez de respuesta, servicio al cliente. Hoy en día, la organización y la capacidad de soporte marcan la diferencia tanto como el producto mismo.
Es precisamente este equilibrio entre producto, servicio y valor ofrecido al cliente lo que determina la competitividad a largo plazo.
Activos corporativos: las personas marcan la diferencia
6. A menudo se habla de producto, pero menos de personas: ¿cuán importante ha sido el equipo de DIECI en el éxito alcanzado en 2025?
Creo que entre el 60 y el 70% del éxito de una empresa depende de las personas. Las competencias, el compromiso y el sentido de responsabilidad de quienes trabajan cada día en la empresa son el verdadero motor de los resultados.
A esto hay que añadir el valor de la marca y las decisiones estratégicas de la dirección, en particular las relacionadas con el desarrollo de la gama de productos, que naturalmente juegan un papel fundamental: son decisiones que orientan el posicionamiento en el mercado, definen la visión industrial y guían las inversiones a medio y largo plazo.
Sin embargo, sin una estructura sólida, preparada y motivada, incluso las mejores estrategias se quedan en el papel. Al final, más allá de la tecnología y los números, son siempre las personas las que realmente marcan la diferencia.
7. ¿Qué busca DIECI hoy en un joven que entra en la empresa? ¿Cuáles son los perfiles más demandados?
Buscamos sobre todo competencia y entusiasmo.
No buscamos personas que “se adapten” pasivamente al entorno, sino personas que aporten ideas, que cuestionen lo que no funciona, que tengan ganas de mejorar los procesos.
Los perfiles más demandados hoy son los ingenieros electrónicos y los programadores de software, pero también buscamos perfiles técnicos como montadores, pintores y, sobre todo, probadores, una figura clave para garantizar la calidad y la fiabilidad de las máquinas.
El probador es el último y más delicado paso antes de que la máquina salga de la fábrica: se asegura de que cada función opere correctamente, de que el rendimiento cumpla con los estándares y de que el producto esté listo para el cliente final.
Un buen probador asegura que la máquina llegue a su destino – incluso a miles de kilómetros de distancia – en perfectas condiciones.
Encontrar profesionales con competencias elevadas y sentido de responsabilidad no es fácil, pero es precisamente de estas competencias de las que depende una parte importante de la calidad percibida del producto DIECI.
8. Dado que mencionó a los probadores, profundicemos en su formación: ¿cómo se forma un probador en DIECI?
En DIECI, formamos a los probadores internamente, comenzando con un proceso estructurado de crecimiento. Generalmente, se inicia en las líneas de montaje, donde se aprende a conocer la máquina a fondo, entendiendo no solo cómo se realiza una operación, sino, especialmente, por qué se hace de esa manera.
Se necesitan personas que no se limiten a ejecutar una tarea asignada, sino que sientan la necesidad de entender a fondo el funcionamiento de la máquina y las responsabilidades asociadas a su trabajo.
Este es el mismo camino que han seguido los probadores actuales en la empresa: profesionales que han crecido internamente, desarrollando competencias sólidas junto con entusiasmo, espíritu crítico y un enfoque propositivo.
Activos corporativos: los productos y la visión
9. Entre todos los modelos de DIECI, ¿hay alguna máquina que esté marcando la diferencia en el mercado?
Diría dos modelos.
El primero es el Agri Max Power X2, una máquina agrícola que representa un verdadero cambio de paradigma desde el punto de vista tecnológico. Es el primer manipulador telescópico del mundo en montar una transmisión mixta hidroestática-mecánica, una solución que permite combinar un alto rendimiento en términos de velocidad y capacidad de arrastre con una gestión óptima de la potencia, sin los límites típicos del sobrecalentamiento.
Gracias a esta arquitectura y a un software de gestión desarrollado internamente, la máquina garantiza continuidad en el rendimiento, precisión y una velocidad de hasta 50 km/h, acercándose en versatilidad y prestaciones al mundo de los tractores.
El segundo es el manipulador telescópico eléctrico Apollo-e 26.6, una máquina compacta que hoy ofrece niveles de rendimiento difíciles de igualar en su segmento. Está pensada para operar en espacios reducidos y contextos complejos, donde la maniobrabilidad, precisión y fiabilidad marcan la diferencia.
El Apollo-e combina dimensiones compactas con una estructura sólida y soluciones tecnológicas avanzadas, ofreciendo al operador control y comodidad incluso en las operaciones más delicadas. Es una máquina extremadamente versátil, capaz de adaptarse a diversas aplicaciones: un ejemplo concreto de cómo la electrificación, si se desarrolla correctamente, puede ser una alternativa real a las soluciones tradicionales.
10. ¿Hay alguna máquina que, más que otras, represente la historia y los orígenes de DIECI?
Sin duda el Icarus 40.17. Durante muchos años fue la máquina con la que logramos los números más importantes y marcó nuestra entrada en el mercado de los manipuladores telescópicos.
Al principio, DIECI solo fabricaba máquinas para la construcción, y el Icarus 40.17 era una máquina perfectamente adaptada a las necesidades del sector: fácil de manejar, simple de mantener, fiable, de alto rendimiento y económicamente accesible.
Un modelo que sigue disponible hoy en día en su versión actualizada, el Icarus 45.17.
11. ¿Qué aspecto de la visión empresarial de DIECI ha marcado la diferencia y sigue distinguiéndola en el mercado?
Sin duda, la gama de productos, la calidad de las máquinas y, sobre todo, la relación directa y sencilla que mantenemos con concesionarios y distribuidores.
Uno de los elementos que nos distingue es nuestra rapidez de respuesta: en DIECI los problemas se abordan y resuelven de manera rápida, sin procesos complejos ni largas cadenas de decisiones. Este enfoque nos permite estar cerca del mercado y de los clientes de manera concreta y eficaz.
Es una filosofía que requiere esfuerzo y responsabilidad, y que a veces puede generar dificultades organizativas, pero en general se ha demostrado ser una fortaleza. Nuestra forma de trabajar, directa y pragmática, ha contribuido a construir a lo largo del tiempo una relación de confianza sólida y duradera con la red comercial.
Las decisiones que marcaron la diferencia
12. Al recordar la historia de DIECI, ¿hay algún momento que recuerde con especial placer o orgullo?
Sí, paradójicamente no fue un momento de crecimiento, sino uno de los períodos más difíciles de nuestra historia: 2009, justo después de la gran crisis financiera que comenzó en 2008.
Ese año, nuestra facturación cayó alrededor del 45%.
Nos encontramos ante una situación extremadamente compleja: clientes en dificultades, máquinas que regresaban, problemas de solvencia y, al mismo tiempo, el compromiso de una importante inversión relacionada con la nueva sede productiva, que acabábamos de poner en marcha con un leasing importante.
A pesar de que el contexto era dramático – muchas empresas de nuestro sector cerraron en ese período – logramos reaccionar. Continuamos invirtiendo, comenzamos la producción interna de los brazos y, lo más importante, tomamos una decisión estratégica fundamental: entrar en el sector agrícola, que hasta ese momento no formaba parte de nuestro núcleo de negocios.
Fue una decisión tomada en un momento de gran incertidumbre, pero que resultó ser determinante para el futuro de la empresa. Al final de 2009, logramos cerrar el ejercicio sin pérdidas, un resultado que considero uno de los mayores éxitos de DIECI.
Fue el año en que demostramos a nosotros mismos que teníamos la solidez, el coraje y la visión necesarios para superar una crisis de tal magnitud. Por eso sigue siendo, incluso hoy, el momento de mayor orgullo para mí.

